HISTORIA
Conquista
Armas de fuego



Armas de fuego:
La pólvora fue inventada en China en el siglo IX aunque no se empleó con armas metálicas como en occidente. Sus componentes (carbón, azufre y nitrato potásico) son relativamente fáciles de encontrar. Los bizantinos y los árabes la introdujeron en Europa alrededor del 1200. Hacia 1250 Roger Bacon escribe el primer documento europeo que describe su fabricación. Las Crónicas del rey Alfonso XI de Castilla registran por primera vez su empleo con fines militares llevado a cabo por tropas musulmanas durante el sitio de Algeciras (1343).

El arcabuz (s.XV):
Predecesor del mosquete, consigue un uso efectivo a 50 metros de distancia. Era impreciso y de menor alcance que las flechas. El arcabuz de gancho, apoyado en un trípode, debía ser manejado por dos hombres. Se empleó por los franceses en el sitio de Arrás en 1411. A finales del siglo XV aparecen los de mecha, que requerían gran atención sobre el movimiento de encendido y una cuerda en combustión permanente. Un buen arquero inglés podía lanzar por entonces 180 flechas en un cuarto de hora, que es lo que le costaba a un soldado cargar el arcabuz y hacer fuego con una mecha encendida (Gombrich). En 1476 los campesinos y burgueses suizos aplastan en Murten al ajército invasor de caballeros del borgoñés Carlos el Temerario. Las cargas de caballeros con cota de malla perdieron su tradicional efectividad. La multiplicación del dinero, las ciudades y la pólvora cambió la relación del monarca con sus nobles y caballeros guerreros. La acumulación dineraria y los préstamos otorgados por ciudades extendió el uso de contratar lansquenetes mercenarios. Hacia 1500 el emperador Maximiliano de Habsburgo, llamado el último caballero, depende de ejércitos pagados motivados por el saqueo. A principios del siglo XVI aparecen los arcabuces de rueda. La pólvora era incendiada por las chispas generadas por el golpe de una piedra metálica. Cuando se logró aligerarlo de peso la caballería ligera lo adoptó como arma favorita. En 1670 se introduce el mecanismo de pedernal, más sofisticado y caro. A finales del siglo XVII se lograba un alcance de 200 metros.

Mosquete con apoyo Arcabucero. Siglo XVI Artillería. Fabricación artesana Artillería. Cañón de bronce sobre cureña simple

En el momento del cerco de Constantinopla (1453) el ejército de Mehmed II cuenta con la mejor artillería de Europa, que hace sucumbir unas murallas resistentes durante mil años. Para el historiador Geoffrey Parker la revolución militar que supuso la artillería puso en manos de los reyes un arma que les dio el poder definitivo para avanzar hacia el absolutismo.

Conquista de nuevas tierrras:
Las armas de los conquistadores producían entre los nativos un impacto psicológico tan potente como sus efectos militares. Vasco da Gama obtuvo los establecimientos de la costa india necesarios para el comercio de especias recurriendo a cañoneos de plazas desde su flota. Los repetidos saqueos de los establecimientos españoles en América obligan a la construcción generalizada de defensas artilladas. Para evitar ataques a los barcos se establece el sistema de flotas defendidas por barcos bien artillados. En los barcos de guerra se aumenta el número de piezas de artillería añadiendo puentes sobre el casco. Durante el ataque a Santa Cruz (1797) Nelson pierde el brazo por el disparo con metralla del cañón Tigre que se colocó a la altura de la playa en un agujero abierto en las defensas la noche anterior.


Ventaja de la artillería europea (s.XVI):
El siguiente capitán portugués despuéss de Vasco de Gama que fue a Oriente nos ofrece un símbolo elocuente de todo ello: bombardeó Calicut. Un poco más tarde, cuando en 1517 los portugueses llegaron a Cantón, dispararon una salva en señal de amistad y respeto, pero el ruido de sus armas horrorizó a los chinos (que al principio les llamaban folangki, una remota corrupción de francos). Estas armas eran mucho más poderosas que las que China había tenido nunca. Desde hacía mucho tiempo, en Asia había armas, y los chinos habían descubierto la pólvora siglos antes que Europa, pero la tecnología de la artillería no había avanzado. En el siglo XV, la artesanía y la metalurgia europeas habían dado grandes pasos, creando armas mejores que las de cualquier otro lugar del mundo. Llegarían unos progresos aún más profundos, de modo que la ventaja comparativa de los europeos iba a aumentar hasta nuestros días. Nuevamente, este progreso había tenido y tendría paralelos en otros campos, sobre todo debido a los avances en la construcción de barcos y en su manejo. Al sumarse, estas ventajas dieron lugar a la notable arma con la que Europa se abrió al mundo, el barco de vela dotado de cañones. De nuevo, la evolución no había tocado techo ni mucho menos en 1517, pero los portugueses ya habían podido repeler las flotas organizadas por los turcos y expulsarlos del océano Índico. (Los turcos tuvieron más éxito en el mar Rojo, en cuyas aguas, más estrechas, la galera impulsada con remos, que se enfrentaba a sus enemigos para aferrarlos y abordarlos, conservaba su utilidad. Sin embargo, incluso allí los portugueses pudieron penetrar hasta el istmo de Suez.) Los juncos de guerra chinos no eran mucho mejores que la galera con remos. El abandono de los remos usados para la propulsión y la colocación en los costados de un gran número de armas multiplicaban enormemente el valor de la escasa mano de obra europea. Esta ventaja era evidente para sus contemporáneos. Ya en 1481, el Papa prohibió la venta de armas a los africanos. En el siglo XVII, los holandeses se esforzaron por conservar los secretos de la fundición de armas y por evitar que llegasen a manos de los asiáticos. Pese a todo, pasaron a ellos. En el siglo XV ya había armeros turcos en la India, y antes de que llegasen a China, los portugueses habían proporcionado cañones a los persas y les enseñaban a producirlos para que hostigasen a los turcos. En el siglo XVII, sus conocimientos sobre la fabricación de cañones y sobre artillería eran uno de los alicientes que hicieron que los jesuitas gozasen del favor de las autoridades chinas. No obstante, incluso cuando, como temían los holandeses, los conocimientos sobre la fabricación de cañones penetraron en las sociedades orientales, ello no contrarrestó la ventaja europea. La artillería china siguió siendo inferior, pese a la ayuda de los jesuitas. (Roberts)

Disparos sobre la flota de Nelson. Santa Cruz Tenerife Navío principios XIX. Sección cubiertas Disparos contra nativos de Hawai. James Cook Expedición africana. Stanley

Siglo XIX:
Los bien entrenados artilleros de Nelson consiguieron una frecuencia de tiro decisiva en la victoria de Trafalgar (1805). El convertidor Bessemer (1850) es fruto de la búsqueda de un material que permitiera la fabricación de artillería de una mayor potencia. La nueva generación de grandes cañones de acero no estaría lista para ser empleada en la Guerra de Crimea (1853-1856). Se perfeccionan las granadas y en la marina pasan de ser lanzadas por morteros a ser utilizadas a tiro tendido. Pequeños barcos consiguen hundir grandes veleros y surge la necesidad de acorazar los buques de guerra. Durante la última década del siglo XIX se sustituyó totalmente el empleo con fines militares de pólvora tradicional por la nitrocelulósica.

Nuevos territorios:
El establecimiento de colonos en el oeste norteamericano coincide con innovaciones como la carga del rifle Winchester y el tambor del revólver. En las guerras zulúes (1879) se abrían las líneas indígenas con fuego intenso de ametralladora. Cuando se reparte Africa en la Conferencia de Berlín (1884) las potencias occidentales cuentan con gran cantidad de ingenios técnicos que les proporcionan una clara superioridad contra los nativos. Los japoneses aciertan con la idea de desmontar baterías de costa y dirigirlas contra la base naval rusa de Port Arthur (1905). Las potencias encargan el desarrollo de nuevas piezas de artillería para explotar las ventajas que resultan de esta experiencia.

IGM:
La preparación del conflicto acelera el desarrollo de nuevas armas: tanques, aviones, submarinos y enormes cañones. En 1913 las industrias Krupp empiezan a producir el mortero de asedio Gran Berta, de 420 mm y un alcance efectivo de 12.500 metros, que disparaba proyectiles de 830 kilos. Demostró gran efectividad en su debut al comienzo de la guerra destruyendo los fuertes belgas de Lieja, Namur y Amberes. Empleados en el asalto a Verdún (febrero de 1916), sus disparos lograron la rendición de un Fort Vaux severamente dañado. Los alemanes lanzan sobre la localidad belga de Ypres obuses con gas mostaza (abril de 1915).

IIGM:
Se demuestra la importancia de la superioridad aérea en los enfrentamientos navales. Las defensas antiaéreas para la propia protección de los barcos se multiplican con rapidez y efectividad. Durante la batalla del Atlántico se consigue ir aumentando constantemente la precisión de los radares de tiro. Los desembarcos son precedidos de intensos bombardeos sobre amplias zonas. Los buques de la Kriegsmarine que se disfrazaban de mercantes empleaban ingeniosos sistemas para ocultar sus cañones.


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