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Normandos en Sicilia: El reino normando de Nápoles y Sicilia pasó a los Hohenstaufen en 1194, y en 1268 el control francés por Carlos de Anjou sustituyó al control alemán. En 1282 se produjo una revuelta popular, conocida como las vísperas sicilianas, a consecuencia de la cual se convirtió en dominio del reino de Aragón. En 1507 se unió a Nápoles y tras la unificación de Aragón y Castilla fue gobernada por virreyes nombrados por los monarcas españoles hasta que en 1735 se independizó bajo una rama de los Borbones, quienes permanecieron en el poder hasta el siglo XIX. En 1815 y en virtud de tratado de Viena pasó a formar parte del reino de las Dos Sicilias hasta que en 1860 Garibaldi aprovechó los movimientos separatistas para lograr su liberación. Un año más tarde se fusionó con Italia como deseaba la mayoría de la población. Una organización clandestina creada para impedir la invasión napoleónica derivó en una especie de policía secreta particular que fue el inicio de la mafia.
Invasión aliada (1943): En la Conferencia de Casablanca (enero 1943) se decidió la invasión de Sicilia. Churchill estaba totalmente convencido de que era el siguiente paso que debía darse. Asistieron a la reunión Roosevelt, Giraud y De Gaulle. Durante la primavera y comienzos de verano se llevó a cabo un continuado ataque aéreo. Las fuerzas navales aliadas impusieron un bloqueo infranqueable. El 11 de junio capituló la isla de Pantelaria, con lo que quedaba abierto el paso por el canal de Sicilia. En la noche del 9 de julio, paracaidistas y tropas aerotransportadas descendieron sobre Sicilia y, al amanecer del día siguiente, las fuerzas invasoras desembarcaban en el extremo sudoriental de la isla. El VII Ejército norteamericano desembarcó en las cercanías de Licata y Gela. El VIII Ejército inglés alcanzó la costa oriental en el trecho comprendido entre cabo Passero y Avola. Aunque la isla se hallaba defendida por una guarnición de 400.000 soldados del Eje, los italianos, que formaban el grueso de las fuerzas, opusieron débil resistencia y la defensa recayó sobre una fuerza alemana de tres o cuatro divisiones. No se realizó ningún intento serio para defender toda la isla. Los alemanes se concentrron en la defensa de la línea montañosa que cubría los accesos a Messina, centrada en torno a la base del Etna. El VIII Ejército vio contenida su tentativa de avanzar en la costa oriental y Montgomery desplazó su presión al ala izquierda con un ataque sobre el centro de la línea del Etna. Mientras tanto, las tropas norteamericanas se lanzaron sobre la línea y se unieron al ataque contra las posiciones principales del Eje. Para el 6 de agosto la línea del Etna había sido rota y los alemanes se batían en retirada. Ocupada Messina el 17 de agosto, toda la isla se encontraba en manos de los aliados. La invasión del suelo italiano resultó fatal para el régimen de Mussolini. El 25 de julio el rey destituyó a Mussolini y nombró en su lugar al mariscal Pietro Badoglio. A mediados de agosto Badoglio llegó a la convicción de que no había más alternativa que rendirse. Se iniciaron conversaciones secretas que llevaron a la firma de un armisticio el 3 de septiembre. Sus términos fueron prácticamente de rendición incondicional, fórmula que se había decidido en Casablanca, y no se hicieron públicos hasta que se hubo lanzado una invasión en gran escala contra la italia continental. El 3 de septiembre la vanguardia del VIII Ejército cruzó el estrecho de Messina y se internó en el país, donde apenas encontró resistencia. Cinco días después una fuerza anfibia ocupó Tarento y el 9 de septiembre el V Ejército norteamericano desembarcó en las playas de Salerno. Los alemanes se concentraron en contra este último ataque. Mientras el desembarco en el sur de Italia tropezó con acciones de retaguardia, el de Salerno se encontró con con la encarnizada oposición de las tropas alemanas concentradas en previsión de este movimiento. Pero el apoyo naval y aéreo contribuyó a contener los contraataques alemanes y el rápido avance de del VIII Ejército hacia el norte de la península amenazaba la retaguardia alemana. El 17 de septiembre establecieron contacto el V y VIII Ejércitos y los alemanes se retiraron a una línea que cubría Nápoles desde el sur. Tuvo lugar una batalla de seis días por las colinas de Sorrento, pero el 28 de septiembre se logró abrir una brecha y el 1 de octubre caía Nápoles.
Sucesos de la Cosa Nostra (década 1990): |