MAR
Desalación



Desalación en España:
España obtiene 400 hectómetros cúbicos de agua desalada para abastecer a 2,5 millones de personas:
Desde que se construyeran las primeras plantas desaladoras en España en los años 60, las tecnologías han ido perfeccionándose de tal forma que hoy la desalación se ha convertido en un método para compensar los déficits hídricos que se producen en muchas zonas de nuestro país. Si bien en un primer momento la desalación era patrimonio casi único del archipiélago canario, sobre todo de las islas orientales, donde la escasez de recursos hídricos amenazaba su desarrollo y no había otras posibilidades viables de incrementar estos recursos si no era a través de la intensificación artificial de las precipitaciones o el transporte de agua en grandes barcos, hoy en día «el centro de gravedad de la desalación en España se ha trasladado de Canarias a la costa mediterránea», según explica Miguel Torres, jefe del Área de Calidad de Aguas del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex). Desde la primera planta que se construyó en Lanzarote en la segunda mitad de los años 60 hasta hoy la producción de agua desalada roza ya los 400 hectómetros cúbicos al año, abasteciendo a una población de dos millones y medio de españoles. En estas cifras se incluyen tanto la desalación de aguas salobres -agua subterránea salinizada, ya sea de acuíferos costeros en contacto directo con el mar o de acuíferos aislados del mismo- como de aguas marinas. Aproximadamente la mitad de la producción correspondería a aguas marinas y la otra mitad a aguas salobres, aunque el número de plantas para desalar agua de mar es menor que el de agua salobre, pues éstas últimas son de menor capacidad. Así, de unas 750 plantas desalinizadoras que hay en España, unas 200 son de agua de mar, cada vez con mayor capacidad y mejores tecnologías. Las últimas desaladoras puestas en marcha son parte de las 41 que se contemplan dentro del Plan Hidrológico Nacional (PHN) -de las que doce se encuentran en la zona receptora del trasvase del Ebro-, que preveía duplicar el volumen de agua desalada hasta alcanzar unos 450 hectómetros cúbicos anuales en 2008. Pero podrían ser más. (ABC 18/03/04)


Inconvenientes de la desalación. Por Alberto Rodríguez Alvarez:
En aquellas de nuestras islas en las que la existencia del agua potable siempre ha sido escasa la necesidad ha obligado a utilizarla de una manera racional. La cultura, aprehendida en la propia casa y de la que se desgaja el ahorro del agua, ha generado en los habitantes de esas islas un cambio esencial en sus usos y costumbres y no dejan de extrañarse cuando observan en los visitantes foráneos un derroche del agua a la hora de ducharse, cuando friegan los platos dejando siempre el grifo abierto y cuando observan -para evitarse el barrer- cómo utilizan el chorro de agua cristalina -y potable- que brota de la manguera para dejar limpias las calles y aceras. Mas, a pesar del ejemplo -buen ejemplo- dado por las islas más sedientas y resecas, aquellas que han padecido en sus territorios por la falta del líquido elemento, no hemos querido participar -por pura comodidad- en fórmulas que contribuyan a gastar menos. Y llegará un día, porque pra esto del agua ya hace tiempo que comenzó el final de la cuenta atrás, en que nos acordemos de Santa Bárbara porque escuchemos los truenos. Recientemente, como consecuencia de los daños provocados por la tormenta Delta, muchos ciudadanos de la isla de Tenerife supieron, por vez primera, que gran parte del agua que se consume en Santa Cruz procede de la desaladora instalada en las proximidades de la Dársena Pesquera. También supieron, por primera vez, que para el proceso de desalación se necesita energía eléctrica. Sin embargo, a pesar de lo aprendido, no faltan los que han llegado a pensar que, dado que una isla es una porción de tierra rodeada de agua por todas partes, ésta nunca nos faltará. No han tenido en cuenta que, el agua que rodea a las islas, es salada -en cada 1000 gramos de agua de mar hay 3,5 gramos de sales- y precisa un proceso de desalación no exento de efectos perniciosos para el medio ambiente. Además, y tal como han destacado recientemente un grupo de técnicos murcianos e israelíes: "El sector agrícola nunca podrá pagar el alto coste de la desalación del agua marina". Un coste que, según lo establecido por el Plan Hidrológico Nacional, queda establecido en 135 pesetas/metro cúbico.

La obtención de agua desalada genera principalmente dos focos de contaminación. La emisión de gases a la atmósfera derivados de la producción de energía eléctrica consumida por la planta y las aguas de rechazo o salmuera producidas en el proceso de ósmosis inversa. Como se verá, dado el inasumible coste de producción y los focos de contaminación, la desalación más debería ser pensada como alternativa a sumar con las otras que como una fórmula única para satisfacer el consumo. De ahí, la importancia del ahorro en los usos domésticos, industrial y agrícola, por el poco esfuerzo que supone y por lo mucho que puede ayudar a que no se agoten nuestras reservas. Reservas, las nuestras, que encuentra su origen en las aguas que, librándose de la escorrentía, se han ido infiltrando hasta el acuífero desde un tiempo inmemorial. Y dado que esto ocurre así, sería erróneo pensar que unos años de lluvia y nieve -año de nieves, año de bienes- podrían recuperar unos depósitos subterráneos que han sido esquilmados sin orden ni concierto. Por eso, es necesario educar para ahorrar ya desde la escuela. (Alberto Rodríguez Alvarez, feb 2006)


Estudian instalar el método de Vázquez-Figueroa en Tenerife (09/02/07):
El escritor e inventor Alberto Vázquez-Figueroa negocia en estos momentos con el Cabildo de Tenerife y con la Red Eléctrica Española la instalación en Tenerife de una planta desaladora que, al mismo tiempo, es productora de energía. Esta idea, patentada por él, la explicó ayer en una conferencia en el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales. Para su instalación se requiere, además de la voluntad política, una montaña de unos 600 metros de altitud cerca del mar. "Algo que en Canarias hay prácticamente en todos los sitios", recalca Vázquez-Figueroa e insiste en que su "método es tan sencillo que parece increíble que no se haya puesto en marcha antes". El escritor asegura que tanto el Consejo Insular de Aguas como los responsables de la Red Eléctrica Española "se han quedado muy entusiasmados con esta posibilidad". Según sus cálculos, con este método se podría producir entre 800 y 1.000 megavatios de electricidad al día y entre 20 y 30 millones de metros cúbicos de agua desalada a un coste de tres céntimos el metro cúbico mientras que en la actualidad el precio de esta misma cantidad de agua es de 57 céntimos. "Además, sería una energía limpia que no emite CO2 a la atmósfera con lo que se evitaría el calentamiento global y, por tanto, el cambio climático de lo que tanto se está hablando últimamente", insiste el escritor. El modelo aprovecha la energía nocturna que es más barata que la diurna para subir el agua salada a una montaña en lo alto de Barranco Hondo, a unos 600 metros de altitud, y que está muy cerca de la costa. Durante la noche, se deposita este agua en lo alto de la montaña y al día siguiente, el 80% de la misma se deja caer y, de esta forma, genera una energía que inyectan en la red eléctrica al precio diurno que es hasta cuatro veces más cara que la diurna como forma de "reciclar" la energía. Este es un método que interesa también para aprovechar la energía de los molinos de viento que se instalarán en la Isla cuando el concurso eólico concluya. El otro 20 por ciento del agua que se ha subido a la montaña, se desala y se convierte en agua dulce y potable que es donde interviene el sistema patentado por el escritor hace ya más de una década. El inventor añade que ese agua pasa por una membrana de ósmosis inversa donde va perdiendo sal y se convierte en dulce. Este método se va a desarrollar en breve en Perú y está en trámites avanzados para instalarlo en Almería. (Verónica Martín)


Canarias: Plan Hidrológico 2007:
Se han establecido 11 programas de actuación, con una inversión de 12,7 millones de euros. Cabe destacar laparte destinada a la depuración y reutilización: construcción de de colectores generales, emisarios terrestres y submarinos, conductos de transportes de aguas depuradas, depósitos reguladores, redes de distribución y mejoras de los sistemas de alcantarillado municipales. El programa de desalación incluye la construcción de nuevos módulos para las estaciones desalinizadoras de El Reventón (Icod), La Guancha y Aripe (Guía de Isora), remodelación de la estación de los Altos de Icod, además del proyecto de extensión de aducción de agua desalada desde la estación de Altos de Icod hasta Teno Alto (El Tanque, Los Silos y Buenavista).

Tenerife: Trabajos hasta 2006:
Sistemas de desalación de Adeje-Arona (20.000 m3/día) y Santa Cruz de Tenerife (20.000 m3/día), y sistema de saneamiento del Valle de La Orotava. Con la construcción y puesta en marcha de las desaladoras de agua de mar con proceso de ósmosis inversa se ha satisfecho la creciente demanda de la capital y de la zona turística del sur por medio de recursos no convencionales complementarios. En La Orotava se ejecutó una gran obra de infraestructura sanitaria para la recogida de las aguas residuales y su posterior depuración. Se ha aumentado la capacidad de desalación en 74.500 m3/día y la de depuración en 94.100 m3/día, con unas conducciones lineales de 168.501 metros de colectores y un volumen de almacenamiento de agua de 295.000 m3.

Lanzarote: Trabajos hasta 2006:
Ampliación de la Desaladora de Arrecife con una capacidad de producción de 15.000 m3/día, satisfaciendo la creciente demanda. Todas las actuaciones se han desarrollado para la aportación de recursos no convencionales ya que la isla no dispone de recursos naturales de agua. Las depuradoras de Arrecife (12.000 m3/día), Tías (12.000 m3/día) y Playa Blanca (1.500 m3/día) se encuentran en funcionamiento y disponen de tratamientos terciarios avanzados con procesos de microfiltración y posterior desalación con ósmosis inversa para mejorar la calidad de las aguas regeneradas y garantizar su calidad para la reutilización en agricultura y jardinería sin incrementar la cantidad de agua desalada y eliminando los vertidos residuales en una isla declarada Patrimonio de la Biosfera y que basa su economía en la actividad turística.

Bacterias descontaminantes:
En la industria petroquímica se impone la estrategia biológica mediante el uso de baterias o microorganismos que degradan contaminantes como los compuestos aromáticos polinucleares y los bifenilos pluriclorados. Se promueve el empleo de bacterias para combatir la contaminación por metales pesados de las aguas subterráneas. El agua subterránea contaminada se bombea a la superficie y allí se somete a la acción de las bacterias para ser reinyectada al subsuelo una vez finalizadas las labores de descontaminación . En el futuro es posible que se pueda inyectar directamente en el subsuelo estos microorganismos. En biorremediación de aguas residuales se trabaja en la utilización de bacterias que puedan degradar los metales pesados presentes en los fangos de depuradoras y que impiden el uso de éstos como fertilizantes agrícolas. La manipulación genética de las bacterias para que éstas consuman contaminantes se encuentra dentro de los primeros objetivos en este tipo de investigaciones. Sin embargo, existen todavía grandes interrogante sobre el futuro de los organismos obtenidos en laboratorio por medio de la ingeniería genética, ya que no se conoce con exactitud qué comportamiento pueden seguir una vez liberados al medio ambiente y, además, generan rechazo social. Lo habitual es estimular a los microorganismos que ya existen en la naturaleza para que descontaminen suelos y aguas superficiales o subterráneas.

(*):
Las impresionantes instalaciones del crucero Queen Elizabeth II incluyen enormes tanques de acero inoxidable para bebidas y enormes depósitos de agua dulce en el fondo del casco. En el cuarto de máquinas hay una planta potabilizadora de agua de mar que produce diariamente 480 toneladas de agua dulce. Cuatro destiladores mejoran la calidad para usos determinados como la lavandería. Potabilizan 250 toneladas que se distribuyen de forma que ayuden a estabilizar el barco. Para los guisos y sopas se emplean 2.000 litros de agua al día.


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