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MPAIAC: Promoción: ● Así pues, el espejo ante el que se ponía Cubillo y el Mpaiac era el de ETA, asumiendo una estrategia terrorista y utilizando una retórica influenciada por movimientos independentistas tercermundistas, los cuales justificaban las acciones violentas y conformaban el argumentario de la organización. Esta influencia tercermundista de movimientos de liberación nacional tuvo su impacto no solo en el Mpaiac, sino en otros grupos terroristas europeos de la época que encontraban en esos posicionamientos ideológicos una manera de racionalizar la violencia. Preguntado repetidamente tras su regreso a Canarias, Cubillo no reniega de las acciones armadas durante los primeros años de régimen democrático. El empeño en aportar justificaciones para la siembra de terror contra una democracia no puede usar expresiones claras. En los duros tiempos en que la joven democracia estaba necesitada de apoyos la organización se empleaba en perseguir su colapso.
Siete estrellas verdes:
● Se confeccionaron banderas con más voluntad que acierto hasta que se normalizó la posición de las estrellas en círculo y se pintaron por paredes y carreteras. Para que duraran más tiempo las confeccionadas con tela que se colgaban de los puentes de la autopista del norte en Tenerife había que acompañarlas de fajos de velas pintadas de canelo para simular cartuchos.
(Francisco Javier González, 2015)
► La legislación española contempla dentro de los supuestos de delito de atentado la activación de los servicios de emergencia por aviso falso de bomba.
Una reciente revisión lo convierte en delito de resultado [...], solo se cometerá el delito cuando provoque la movilización de la policía o servicios asistenciales.
La exhibición de armas de fuego simuladas, que también perturban gravemente el orden público, también es delito.
Según el Código Penal cuando se comete un delito con intención de subvertir el orden constitucional la intencionalidad política convierte al acto en delito de terrorismo.
► Algunos acuerdos internacionales que persiguen limitar los efectos del terrorismo y reforzar la cooperación para su erradicación hacen alusión especial a infracciones cometidas con violencia y las ponen en relación con consecuencias para aeronaves comerciales que fuesen o hubiesen podido ser graves. El Convenio Europeo para la Represión del Terrorismo de 1977, ratificado por España en 1980, excluye de los delitos políticos los delitos que impliquen el uso de armas de fuego automáticas o de instrumentos explosivos.
● En la década de 1910, un grupo de mercenarios de causa bastarda y sirviendo a intereses foráneos suprimieron la indicada cruz [que aparecía en la enseña oficial que adornó el Gobierno de la isla de Tenerife bajo Alonso Fernández de Lugo desde 1496 y que presidía la plaza mayor de La Laguna] e, inspirados en la bandera venezolana, situaron siete estrellas. En la década de 1960, el líder del MPAIAC las pintó de verde seguramente para complacer a sus amigos musulmanes norteafricanos, porque verde es el color imperante en el Islam, no el de la esperanza por la libertad. (José Antonio Cebrián, 2005)
Respecto al verde Cubillo escribió que representa nuestros campos, que algún día serán de nuevo verdes cuando brille el sol radiante de la independencia en nuestra Patria colonizada.
La voz de Canarias libre:
Francia presiona a los líderes de la Unión Africana para que cesen en su apoyo al movimiento que propugna acciones violentas.
En 1979 el MPAIAC renuncia a la lucha armada y expulsa a Cubillo, quien decide ignorar el hecho y sigue usando las siglas como propias.
En 1986 el CNC es creado desde el MPAIAC como parte del movimiento que pueda realizar legalmente actividad política.
Enarbola la bandera de las siete estrellas verdes.
Los resultados electorales que consigue son muy pobres.
Siglo XXI:
Víctimas:
Audiencia Nacional (2018):
Justificaciones de la lucha armada:
Hobsbawm:
Samir Amin condenaba con dureza el terrorismo de grupos que no tenían una base social.
Fue un crítico feroz de los movimientos fundamentalistas en su totalidad y consideraba infra-política el apoyo a la colocación de bombas en lugares públicos.
El atentado ciego era políticamente estúpido.
Las bombas en ciudades eran un error trágico que desviaba la lucha de clases hacia el callejón sin salida del terrorismo.
Legitimaba la violencia como una condición de supervivencia para los pueblos del Sur sometidos por un imperialismo violento.
► En los Proberbios destaca, entre lo que parece abominable al Señor, la mano que vierte sangre inocente.
► Es una interpretación perversa pensar que es compatible con lo moral dedicarse a sembrar el terror entre la población y decidir quitar la vida a inocentes. Consideran como conducta lícita cometer actos que todos concebimos como horribles en nombre de algo que ellos consideran correcto. Internamente se sienten justificados al cometer gran número de actos inmorales para conseguir un fin que entienden que es un propósito moral. Ante un daño severo e injustificable que está causando, una reacción típica de psicópata consiste en deplorar lo que los demás le están obligando a hacer contra su voluntad.
Líderes revolucionarios y colocación de bombas:
Colocación de bombas: Líderes a favor: Frantz Fanon (Teórico de la descolonización), en su obra Los condenados de la tierra analiza la violencia no solo como una táctica, sino como una fuerza catártica para el colonizado. Defendió la violencia revolucionaria total contra el sistema colonial. Durante la Guerra de Argelia, como miembro del FLN, justificó las tácticas del frente que incluían la colocación de bombas en cafés y lugares públicos (como se ve en la famosa Batalla de Argel). Argumentaba que en un sistema colonial, no hay "civiles" neutrales entre los colonos, ya que todos se benefician de la opresión. Para él, la violencia era "limpiadora" porque liberaba al colonizado de su complejo de inferioridad. Estuvo muy cerca de expresar una justificación teórica explícita de la violencia urbana indiscriminada en el contexto de la liberación.
Otelo Saraiva de Carvalho fue un estratega de la Revolución de los Claveles de 1974. Su figura se volvió controvertida años después. En los años 80 fue vinculado y condenado por su relación con las Fuerzas Populares 25 de Abril (FP-25), una organización armada de extrema izquierda que realizó atentados con bombas, atracos y asesinatos en Portugal. Aunque negó su participación directa en acciones terroristas específicas, la organización que él inspiraba (y supuestamente dirigía) utilizaba bombas en espacios públicos y contra objetivos burgueses. En su retórica de los años de plomo, defendía la necesidad de la "violencia revolucionaria" para evitar que Portugal regresara a la derecha, distanciándose del pacifismo original de los claveles.
Gadafi fue el principal financiador de movimientos que utilizaban el terrorismo como herramienta política. No solía hacer defensas del terrorismo en sus discursos oficiales (donde hablaba de "panarabismo" o la "Tercera Teoría Universal" de su Libro Verde), pero en la práctica financió y entrenó a grupos que ponían bombas en lugares públicos, desde el IRA auténtico hasta la Facción del Ejército Rojo (RAF) o el grupo de Carlos "el Chacal". El Estado libio bajo su mando fue responsable directo de atentados indiscriminados, siendo el más famoso el de la discoteca La Belle en Berlín (1986) y el derribo del vuelo de Lockerbie (1988). Para Gadafi el terrorismo era una herramienta de guerra asimétrica legítima contra el imperialismo.
Su discurso repetía insistentemente disquisiciones sobre la libertad, pero instauró una dictadura personalista que no admitía la disidencia. Si los instrumentos de gobierno (parlamentos, leyes impuestas) son dictatoriales, el pueblo tiene el derecho y el deber de derribarlos mediante la revolución popular. Las naciones deben expulsar la influencia cultural y política del extranjero. La lucha de liberación comienza por destruir los sistemas parlamentarios occidentales porque el sistema representativo se basa en la usurpación de la soberanía del pueblo.
Zygmunt Bauman, analizando la propaganda de Putin, afirma que funciona de forma eficiente mediante la manufactura del miedo. Uno de sus elementos más importantes es la nostalgia imperial y soviética (la Gran Rusia), cuando se entendía como legítimo avasallar y someter a estados vecinos. Fuera de Rusia solo hay caos. Las reglas internacionales son una trampa de Occidente, entidad decadente, cínica y violenta. El peligro es permanente. La identidad rusa está bajo amenaza de extinción. Nuestro poderoso líder constituye la contención de actos malvados y rusófobos exteriores. En ocasiones se deben frenar amenazas recurriendo a violencia extrema. La violencia es una herramienta de supervivencia.
Bertrand Russell se pronunció de manera tajante sobre el clima intelectual que Frantz Fanon representaba y sobre el prólogo que Sartre escribió para Los condenados de la tierra.
El tipo de pensamiento que Fanon y Sartre promovían sustituía la lógica por la pasión y la justicia por la venganza. El camino de Fanon no llevaba a la libertad, sino a un ciclo interminable de violencia que solo beneficiaría a nuevos dictadores.
Isaiah Berlin veía en la obra de Fanon (especialmente tras el filtro del prólogo de Sartre) una de las expresiones más peligrosas de lo que él llamaba la tiranía de las ideas.
Vaticinó que los que celebraban o justificaban los actos de violencia de los movimientos de liberación acabarían lamentándolo.
Raymond Aron adoptó una postura similar en contra de las liberaciones que recurrían a excesos violentos.
Chomsky, sobre las bombas del FLN en Argelia dijo que, aunque comprende las raíces del odio causado por la tortura y la opresión francesa, esos métodos son éticamente indefendibles y suelen llevar a la creación de regímenes autoritarios tras la victoria. Desde un punto de vista ético, sostiene que nadie tiene derecho a quitar la vida a no combatientes para avanzar en una agenda política. El terrorismo es casi siempre autodestructivo para los movimientos de liberación.
Para John Rawls el uso de la violencia contra civiles es absolutamente inaceptable y queda fuera de lo que él considera formas legítimas de protesta en una sociedad democrática o en el ámbito internacional. El que usa la fuerza no está apelando a la justicia, sino que está intentando coaccionar o aterrorizar, lo cual es incompatible con la base de una sociedad justa.
La justicia no puede nacer de un acto que viole los derechos básicos de personas inocentes. Cualquier fin político, por muy noble que sea (como la liberación nacional), se corrompe y pierde su legitimidad si utiliza el sufrimiento de civiles como herramienta. Quien emplea métodos terroristas trata a las personas no como fines en sí mismos, sino como objetos o medios para enviar un mensaje.
Para Ronald Dworkin el uso de civiles como herramientas para un fin político es la violación máxima del principio de igual consideración y respeto. Los derechos individuales fundamentales (como el derecho a la vida y a la integridad física) tienen absoluta primacía frente a cualquier argumento de bienestar colectivo o utilidad política. Ningún objetivo político puede justificar el sacrificio de civiles. El respeto a la vida del otro es el cimiento sobre el cual se construye todo lo demás. Si un movimiento de liberación utiliza bombas contra civiles, ha abandonado el reino de la justicia para entrar en el de la pura fuerza bruta. La violencia contra civiles, al no respetar el derecho básico a la vida del otro, pierde cualquier estatus de desobediencia legítima y se convierte en un crimen común o de guerra. El cálculo utilitarista con la excusa de buscar un bien común es moralmente ilegítimo. Trata a los seres humanos como puntos en un balance y no como individuos con una vida que tiene un valor intrínseco. Al poner una bomba en una vía pública, el perpetrador está decidiendo que la vida de esas personas no tiene valor por sí misma, sino solo como moneda de cambio política.
Karl Popper (1902-1994) fue un firme defensor de la causa occidental durante la Guerra Fría. Marchó al exilio en 1937 pensando que la violencia política que contemplaba daría paso a una situación catastrófica. Pensaba que uno de los factores por los que su país desembocó en el totalitarismo fue el nacionalismo místico promovido tras el abandono de la razón ilustrada. La tradición romántica e idealista alemana popularizó la idea de que el individuo no es nada y el espíritu del pueblo lo es todo. Defendía reformas sociales paulatinas y ordenadas. Sostenía que la violencia solo está legitimada para defender la democracia o derrocar una tiranía, pero nunca para imponer una utopía social.
Eduardo Galeano denunció todas las formas de violencia que trataban a la gente como objetos. Criticaba tanto el terrorismo de Estado como el terrorismo de grupos que mataban en nombre de la libertad, argumentando que la violencia ciega terminaba pareciéndose a aquello que combatía. Respecto a las FARC fue crítico con los métodos de la guerrilla cuando estos se alejaban del apoyo popular o recurrían a prácticas que degradaban la condición humana. Expresó su tristeza cuando las revoluciones se congelaban o se volvían burocráticas. Solía decir que la justicia sin libertad es una dictadura, y la libertad sin justicia es un carnaval. Celebraba la liberación no como una victoria militar final, sino como un proceso cotidiano de desobediencia frente a la injusticia. Llegó a la conclusión de que el FSLN institucional (bajo el mando de Ortega) había traicionado los ideales originales de justicia y soberanía para Nicaragua. Hacia 1990 decía que la revolución sandinista había perdido su brújula moral y hacia 2007 se refería al régimen de Ortega como dictadura familiar.
Experimentó un proceso de crítica creciente hacia la forma de actuar de la URSS y los gobiernos del FLN argelino caracterizado por el desencanto y el distanciamiento.
Después de 1989 dijo que la URSS nunca había practicado el socialismo y que representaba un modelo de tristeza obligatoria y dogmatismo. El FLN pasó a ser un partido único asfixiante. En sus textos sobre la historia de África lamentaba que Argelia hubiera sustituido a los amos franceses por amos locales uniformados que han secuestrado el poder político. Su distanciamiento de los paladines de la liberación fue seguido de un acercamiento a movimientos menos estatales como el zapatismo en México o los movimientos indígenas de Bolivia y Ecuador.
José Mujica dijo que la violencia de los Tupamaros en los años 60 y 70, que incluyó robos, secuestros y asesinatos, fue un factor que ayudó a la pérdida de la democracia y facilitó el camino hacia la dictadura militar en Uruguay. Nada es más importante que la vida y el respeto a la especie debe estar por encima de cualquier causa individual o política.
Ningún triunfo justifica el sacrificio innecesario de vidas humanas. Criticó duramente a gobiernos de izquierda como los de Venezuela y Nicaragua, señalando que "no respetan las leyes elementales de la democracia" y que el uso de la fuerza contra manifestantes es inaceptable. Para evitar muertes inútiles frente a un poder represivo irracional es mejor no ponerse delante de las tanquetas. Tras su liberación (1985) promovió la integración del movimiento guerrillero al sistema democrático, apostando por la política como una "necesidad antropológica" basada en la palabra y no en las armas. Pasó de creer en la violencia como herramienta de cambio a defender que la democracia es el único camino legítimo, advirtiendo que los "ismos" y las simplificaciones de "buenos contra malos" solo conducen al desastre.
Desde la década de 1990 Ernesto Cardenal defendió gobiernos con menos mandos militares libertadores y más competencia entre partidos políticos. La lucha guerrillera revolucionaria contra Somoza y los Contras había sido extremadamente violenta y con el componente de agresión exterior. Abandonó el FSLN en 1994 y denunció que Daniel Ortega lo había convertido en un instrumento de poder personal. El nuevo partido sandinista que fundó insistía en defender el pluralismo político, la alternancia en el poder y la separación total entre el Ejército y el partido gobernante.
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