HISTORIA
NAVEGANTES
Amerigo Vespucci



Américo Vespucio (1451-1512) Amérigo Vespucci (Florencia 1451-Sevilla 1512):
Fue el tercer hijo de Nastagio Vespucci y Lisa di Giovanni Mini. En 1472 su bien situada familia fue retratada por Doménico Ghirlandaio. Su tío Giorgio Antonio le dio a conocer las ideas de Aristóteles y Tolomeo en la escuela que dirigía en el convento de San Marcos, donde Paolo Toscanelli (1397-1482) estaba al frente de la librería. Toscanelli era el mejor cosmógrafo de la época, reproducía y coleccionaba gran cantidad de mapas y se planteaba la idea de alcanzar las Indias viajando hacia el oeste. Amérigo aprendió latín y leía apasionadamente a Virgilio, Dante y Petrarca. En 1478 marchó a París donde desempeñó funciones administrativas para su tío Guido Antonio Vespucci, que había sido designado embajador de Lorenzo el Magnífico en la corte de Luis XI. Su estancia en Francia le sirvió para completar su avanzada formación. Tras la muerte de su padre (1482) regresó a Florencia y entró al servicio de la familia Medici hasta 1491. En 1492 se traslada a Sevilla y sigue trabajando como representante comercial de esta familia, al servicio de Juanoto Berardi, florentino dedicado al comercio de oro y esclavos y proveedor de los aprestos de las naves en las travesías al Nuevo Mundo. Tras la muerte de Berardi (1496), decidió dedicarse a la navegación. Se interesó por los viajes de Colón y probablemente invirtió en el segundo de ellos. Se cree que había tomado parte en cuatro expediciones atlánticas, pero en la década de 1930 se sugirió que el relato auténtico de sus viajes estaba contenido en su correspondencia privada con los Médicis, en cuyo caso el número real quedaría reducido a dos.

Primera expedición (1499-1500):
Después de que el tercer viaje que Colón finalizara sin haber encontrado un paso hacia el oeste, se decidió a intentarlo personalmente. Entre mayo de 1499 y junio de 1500 tomó parte como navegante en una expedición española bajo el mando de Alonso de Ojeda. La expedición partió de Cádiz y contaba con la compañía de Juan de la Cosa. Al parecer, Vespucci y Ojeda separaron después de llegar a la costa de Guinea, y Vespucci fue en busca de la desembocadura del Amazonas. Recorrió la costa norte de Sudamérica y llegó hasta el cabo de la Vela. En su viaje de regreso alcanzó Trinidad, avistó la desembocadura del río Orinoco y seguidamente se dirigió a La Española. Arribó a Cádiz en junio de 1500. Describió en su carta enviada a Florencia los animales, estrellas y pueblos que encontró.

Segundo Viaje (1501):
En su primer viaje creyó que había navegado a lo largo de la costa de la península oriental de Asia y que finalmente llegaría al océano Indico. Tal era el objetivo de su segunda expedición, pero España rechazó sus propuestas y en 1500 pasó al servicio de Portugal. Esperaba que las cualidades marineras de las naves portuguesas sirvieran mejor a sus planes. Zarpó de Lisboa el 13 de mayo de 1501 al mando de tres naves, rumbo a Brasil vía las islas de Cabo Verde, descubrió la bahía de Río de Janeiro y continuó más al sur siguiendo la costa de Patagonia, acercándose al estrecho que descubriría Magallanes.

Martin Waldseemüller Consecuencias del viaje:
La importancia de su viaje radica en el hecho de que Vespucci y otros geógrafos llegaron a la convicción de que las tierras recién descubiertas no formaban parte de Asia sino de un "Nuevo Mundo". Acerca de América escribió

    "Y es lógico denominarlo un nuevo mundo, porque ninguno de estos países fue conocido para ninguno de nuestros antepasados, y para todos aquellos que oigan hablar de ellos serán totalmente nuevos... He descubierto un continente."

Esta afirmación suscitó la indignación de los amigos de Colón, que posteriormente aumentaría cuando el geógrafo y cartógrafo Martin Waldseemüller, propuso que el nuevo continente (América del Sur) recibiese el nombre de Vespucci. Se refirió en su Cosmographiae introductio, -introducción para la versión latina de la Geografía de Tolomeo, preparada en la abadía de Saint Dié, en Lorena (Francia) y publicada en 1507- a las noticias de Vespucci. Allí se decidió dar al nuevo continente el nombre de América en su honor. El único desacuerdo de Vespucci con Colón, con el que mantuvo una estrecha amistad, fue el hecho de declarar que las nuevas tierras descubiertas no formaban parte de Asia.

El tercer viaje (mayo 1503-junio 1504):
El rey Manuel I dio el mando de la expedición a Gonzalo Coelho y su principal objetivo era la isla de Malaca. Discrepaba repetidamente de las decisiones de Coelho y el viaje fue un fracaso. Permaneció en Portugal hasta que a finales de 1504 marcha a Sevilla. Al año siguiente fue recibido por el rey Fernando el Católico en Toro (Zamora) y fue concedida la ciudadanía castellana.

Piloto mayor en Sevilla (1508-1512):
Fernando el católico lo nombra en 1508 piloto mayor. Probablemente fue el primero en ejercer el puesto, creado ese mismo año, y desde el que ejerció el control sobre los viajes españoles posteriores. Pudo compaginar el puesto con actividades comerciales particulares. No estaba satisfecho de los aspirantes a navegante a los que enseñaba. Probó y desarrolló los instrumentos de navegación utilizados por los barcos españoles. Estuvo a cargo de la compilación y registro de datos geográficos y descubrimientos para la actualización de los mapas de la época. A su muerte le sustituyó Díaz de Solís (1512-1516), y a la muerte de éste en el Río de la Plata asumió el cargo Sebastián Caboto (h.1476-1557).

Fue el primer navegante en registrar la corriente ecuatorial. Descubrió grandes ríos como el Plata y el Amazonas. Calculaba la longitud de forma precisa en base a los ciclos lunares. Se hizo muy famosa la discusión sobre dos cartas Mundus Novus y la supuestamente enviada a Piero Sorderini, llamada de los cuatro viajes o Lettera (Lettera di Amerigo Vespucci delle isole nuovamente ritrovate in quatro suoi viaggi). Para la mayoría de los historiadores Mundus Novus contiene partes con información correcta pero no fue escrita por Vespucci y el primer viaje mencionado en la Lettera nunca tuvo lugar.


Andrés Bello sobre el nombre del continente:
Colón, infatigable en favor de la España, volvía por la tercera vez a América con designio de llegar hasta el Ecuador; pero las calmas y las corrientes le empeñaron entre la isla de Trinidad y la Costa Firme, y desembocando por las bocas de Drago descubrió toda la parte que hay donde este pequeño estrecho hasta la punta de Araya, y tuvo la gloria de ser el primer europeo que pisó el continente americano, que no lleva su nombre por una de aquellas vergonzosas condescendencias con que la indolente posteridad ha dejado confundir el mérito de la mayor parte de los hombres que la han engrandecido. Las ventajosas relaciones que Colón hizo en la Corte del país que hoy forma la provincia de Venezuela excitaron la codicia de Américo Vespucio, que se unió a Alonso de Ojeda, comisionado por el Gobierno para continuar los descubrimientos de Colón en esta parte de la América. La moderación española fue víctima de las ventajas que ofrecían los conocimientos geográficos de Vespucio a la locuacidad italiana, y Ojeda y Colón tuvieron que ceder a la impostura de Américo la gloria de dar su nombre al Nuevo Mundo, a pesar de los esfuerzos que ha hecho la historia para restituir este honor a su legítimo dueño. (Andrés Bello)

Javier Marías sobre la palabra descubrimiento:
En 1992, cuando se cumplió el quinto centenario del Descubrimiento de América y fueron legión los que se opusieron, para empezar, a la propia palabra" descubrimiento" y la sustituyeron por una expresión ñoña, "encuentro de culturas" o algo por el estilo. Es obvio que los antiguos nativos de ese continente ya habían descubierto sus tierras, pero se olvidaba que desde nuestro punto de vista, desde nuestra subjetividad, la de los europeos -y por tanto también la de la mayoría de los actuales habitantes de América, descendientes de europeos y hablantes de lenguas europeas-, aquello sí fue un descubrimiento y de ese modo ha sido vivido y sentido por generaciones y generaciones a lo largo de cinco siglos. A quienes protestaban por la utilización de ese término sólo cabía haberles dicho: "Miren, ustedes llámenlo como quieran, pero a mí no me obliguen a alterar mi perspectiva, porque es la que tengo, y adoptar otra me resultaría no sólo artificial, sino falso". (Javier Marías, 21/09/2008)


Buque escuela Americo Vespucci (1930):
Construido en 1930 en los astilleros de Castellamare de Stabia y botado al agua el 22 de febrero de 1931. Su trazado es obra del teniente coronel del cuerpo de Ingenieros Navales Francesco Rotundi, el cual se inspiró en Victory, velero insignia de Horacio Nelson. Es un navío aparejado de bergantín goleta de tres palos, mascarón a proa, con foque, contrafoque y petifoque en el bauprés. Su desplazamiento es de 4.100 toneladas de registro bruto y la superficie de su velamen es de 2.800 metros cuadrados y el número de velas que envergan sus tres palos es de 22 unidades. Tiene una eslora de 82,3 metros por 15,5 metros de manga y 6,8 metros de calado total. Posee un motor auxiliar que le imprime una potencia de 3.000 BHP, a doce nudos de velocidad, navegando a vela puede alcanzar los 15 nudos. El aparejo incorpora gavias dobles y el casco está pintado con franjas blancas y negras. El mascarón de proa es una imagen del histórico navegante.


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