HISTORIA
Emperadores



Emperadores:
Augusto:
A Julio César le costó la vida el intento de restaurar la monarquía. Octavio Augusto sólo era el primero (princeps) de los magistrados romanos y durante su mandato fundamentó las instituciones de un nuevo régimen: el imperio. Éste no dejó de evolucionar hacia un despotismo de derecho divino. Permitió un funcionamiento del Senado con atribuciones tan importantes que frecuentemente se designa a su monarquía como una diarquía. El Senado le concedió muchos otros títulos y poderes que ya habían disfrutado diferentes funcionarios de la República. En el 36 a.C. se le concedió la inviolabilidad de un tribuno plebeyo y en el 30 a.C. recibió los poderes de un tribuno, dándole de esta manera el veto y control sobre las asambleas. El Senado también le concedió la máxima autoridad en las provincias; esto junto con el consulado de Roma e Italia, que tuvo trece veces durante su reinado, le confirió una autoridad suprema sobre todo el imperio. Después de la muerte de Lépido también se convirtió en máximo pontífice con control sobre la religión. A pesar de su preeminencia, como reflejan los títulos de princeps o primer ciudadano e imperator, Augusto tuvo cuidado de no llevar demasiado lejos las prebendas de la monarquía.

Julio César Muerte de Julio César Augusto Ara Pacis. Roma. Familia de Augusto

Los eficaces emperadores Antoninos fueron señores absolutos que redujeron a nada el papel político del Senado. El peligro que amenazó a las fronteras en el s.III dio al ejército el primer lugar en la sociedad. El emperador, proclamado por sus tropas, era con frecuencia un usurpador efímero, pero siempre un representante de la divinidad en la tierra. Constantino restableció la unidad del imperio (323) y ejerció el control de la Iglesia. Después de la muerte de Teodosio (395) la ruptura entre Oriente y Occidente fue definitiva. El emperador de Occidente vio sus provincias ocupadas por las tribus bárbaras que las protegían. En 476, el jefe Odoacro, que residía en Italia depuso al último emperador de Occidente (Rómulo Augústulo). Carlomagno en 800 (Imperio Carolingio) y Otón I en 962 (Sacro imperio romano) creyeron restaurar el Imperio romano.

Marco Aurelio Constantino Carlomagno Enrique el León. Hijo de Enrique el Soberbio. Desterrado por Federico I

Sacro Imperio Romano Germánico (962-1800):
Se constituyó en el año 962 a raíz de la coronación imperial de Otón I de Sajonia en Roma. Otón el Grande había sucedido al duque de Sajonia Enrique, elegido rey común (919) ante el peligro que representaba la invasión magiar. Las oleadas de los pueblos de las estepas tenían como destino más asequible el este de Europa ya que China se hallaba bien gobernada y protegida. Los magiares ocuparon extensos territorios de Hungría y Austria y tras una gran victoria de Otón (945) permanecieron en Hungría. Otón el Grande consiguió que los príncipes de los eslavos, los bohemios y los polacos reconocieran su soberanía feudal. Se consideraba su tierra como concedida por el rey alemán. El emperador ejercía su autoridad en los Estados Pontificios como cabeza del poder temporal de la Iglesia e intervenía personalmente en la elección de los altos cargos eclesiásticos que, incluso el propio Papa, prestarle juramento de fidelidad. Esto llevó a una temporalización del estamento eclesial y a su decadencia espiritual. El emperador concedía tierras también a sacerdotes, obispos y arzobispos. Algunos religiosos fueron príncipes y señores que gobernaban como los nobles sobre extensos territorios y marchaban a la guerra a la cabeza de sus siervos campesinos. Entonces se inició en el monasterio de Cluny un movimiento de reforma (reforma cluniacense), que sostenía la autoridad suprema de la Iglesia tanto en el terreno espiritual como en el temporal. La pugna entre el Papado y el Imperio culminó en el siglo XI, cuando Enrique IV se negó a someterse a la autoridad pontificia y fue excomulgado por Gregorio VII. Cuando un emperador era excomulgado, sus súbditos quedaban eximidos de la obligación de acatamiento al soberano. Para evitar una revuelta popular, Enrique IV se trasladó a Canossa, atravesando los Alpes vestido como un humilde peregrino, para implorar el perdón papal. En 1122 se llegó a un acuerdo, según el cual al Papa le correspondía consagrar a los obispos y al emperador asignar las diócesis terrenales. La querella de las investiduras estalló de nuevo con Federico I (Barbarroja) Hohenstaufen, quien, por matrimonio, adquirió Nápoles y Sicilia, cercando así a los Estados Pontificios. El Imperio perdió sus dominios italianos en el siglo XIII y con el fin de los Hohenstaufen concluyó el sueño del Imperio Romano Germánico. Los príncipes electores se hicieron fuertes en sus pequeños estados y en 1273 eligieron rey a Rodolfo I de Habsburgo, que demostró ser enérgico y tenaz; sentó las bases del gran poder de los Habsburgo en los siglos venideros. En 1302 Dante es condenado al exilio. Pertenecía al partido de los güelfos blancos (moderados) de Florencia, que defendía el poder terrenal del papa. Había colaborado en la preparación de los güelfos de la Toscana contra las intrigas del papa Bonifacio VIII.

Conrado III (1138-1152). Gibelino que disputó el trono germánico a Lotario II de Suphanburi. Era tío de Federico I Barbarroja. Federico II Hohenstaufen (1212-1250) El papa Urbano II convoca la primera Cruzada Destrucción del Templo. Jerusalén

  • Enrique IV (1056-1105) Depuesto como emperador por Gregorio VII (1073-1085) y excomulgado varias veces. Durante su gobierno se desarrolló la Cuestión de las Investiduras. Nombró al antipapa Clemente III. Desposeyó a su hijo Conrado de todos los derechos de sucesión (1098). Concedió el ducado de Suabia a Federico el viejo de Stauffen en 1079.Uno de sus hijos Conrado obtuvo del emperador el condado de Franconia, el otro hijo Federico II el tuerto intentó conseguir el imperio del que fue desplazado por el duque de Sajonia Lotario (1125).Conrado se proclamó rey de Italia (1127) y sucedió a Lotario como emperador.
  • Enrique V (1106-1125). Último emperador de la Casa de Franconia. Se levantó contra su padre. Pactó el Concordato de Worms con el papa Calixto II, por el que los obispos serían elegidos por los capítulos de canónigos.
  • Lotario de Sajonia (1125-1137) Elegido por los príncipes alemanes. Murió al regreso de una expedición contra los normandos de Italia.
  • Conrado III (1138-1152) Elegido por los príncipes a pesar de que Lotario legó el Imperio a su sobrino Enrique de Baviera. Se ocupó en luchas continuas contra la nobleza.
  • Federico I Barbarroja (1152-1190) Nombrado heredero por su tío Conrado III. Sitió Milán durante dos años y la arrasó. Nombró un antipapa. Hizo huir al papa Alejandro III a Francia. Fruto inmediato de su alianza con Adriano IV fue la detención y la condena a muerte de Arnaldo de Brescia (1155). Fue derrotado por la Liga Lombarda en la batalla de Legnano (1176).

Enrique VI (1190-1197):
Se apropió del tesoro de los Reyes normandos. Su esposa Constanza de Sicilia era la heredera legal de Guillermo II de Sicilia. Ricardo Corazón de León había partido para Tierra Santa en 1190 para participar en la Tercera Cruzada. El tratado entre Ricardo y el usurpador de Sicilia Tancredo le valió la enemistad con el Sacro Imperio y la sublevación de Juan Sin Tierra. En 1192 Ricardo firma la paz con Saladino y parte hacia Inglaterra alarmado por las noticias de su reino. Tras un accidente marítimo elige una arriesgada ruta por el centro de Europa y resulta apresado por Leopoldo V de Austria cerca de Viena. Es acusado de la muerte de su primo Conrado de Montferrat y retenido en el castillo de Dürnstein. Se pidió un rescate de 100.000 marcos, suma que significaba los ingresos de la corona inglesa durante cinco años. La conducta de Ricardo le retiró el apoyo de Felipe II de Francia y del Papa Celestino III.

Carlos V Carlos V Felipe II Napoleón Bonaparte

Años de decadencia del Imperio:
Otón IV (1198-1212): El imperio entró en descomposición. Excomulgado por el papa.
Federico II Hohenstaufen (1212-1250): Fuerte personalidad y cultura universal. Su nombramiento fue apoyado por el papa por seguir la política italiana de la familia Hohenstaufen. Fue excomulgado dos veces. Tomó Jerusalén. Mandó redactar las Constituciones del Reino de Sicilia. Su hijo Enrique se alió con las ciudades lombardas contra él. En 1236 las ciudades lombardas entran en graves enfrentamientos entre güelfos y gibelinos. Tras su muerte Germania se disgregó en numerosos reinos durante 700 años.
Conrado IV (1250-1254): Hijo de Federico II. Su hermanastro Manfredo defendía con lealtad el trono siciliano.
Conradino (-1268): Último Hofhenstaufen. Decapitado en Nápoles por Carlos de Anjou.

Fin de las concesiones de feudos:
Hacia 1300 los reyes franceses empezaron a conceder menos tierras a los nobles en feudo, quedándoselas para sí y dejando que las administraran los burgueses a cambio de dinero. Esta nueva relación puso a Francia por delante en el desarrollo de ciudades. Rodolfo de Habsburgo se dedicaba a poner tierras bajo el control de su familia. Cuando en 1339 comienza la guerra de los Cien años luchaban caballeros individuales ateniéndose a las formas caballerescas, pero pronto fueron reemplazados por ejércitos burgueses a sueldo. Felipe IV de Francia, estrechando el cerco al poder papal, llega a humillar a Bonifacio VIII en Agnani (1303). El poder preeminente de los monarcas franceses les permite incluso forzar el traslado de los papas de Roma a Aviñón (1305). La imagen papal de poder y moral queda devaluada a la vez que se refuerza la concepción de iglesia nacional. En 1356 la bula de oro excluye toda intervención del Papa en la designación del emperador. Hacia 1500 Maximiliano de Habsburgo, llamado el último caballero, basa su ejército en unidades pagadas. La relación del emperador con los nobles cambió sustancialmente por la generalización de las ciudades, el dinero y la pólvora. El respaldo económico que suponen las ciudades les concede privilegios por parte del monarca frente a la tradicional recompensa dada a los nobles en forma de tierras con sus campesinos.

Cuando Carlos I de España y V de Alemania heredó el trono imperial, a sus posesiones en España, Austria, Países Bajos y resto de Europa, se añadían las de ultramar.

Aunque en Europa occidental el imperio degeneró pronto, en las regiones orientales sobrevivió desmembrado en electores y estados libres. Cuando en 1800 se disolvió oficialmente el Imperio, tras la derrota de Napoleón en Austerlitz, se originaron a sus expensas unos mil ochocientos territorios independientes. Napoleón, después de repudiar a Josefina, contrajo matrimonio (1810) con María Luisa, archiduquesa de Austria e hija del emperador austriaco Francisco I, perteneciente a la Casa de Habsburgo. Con este enlace vinculaba su dinastía a la más antigua de la casas reales de Europa, con la esperanza de que su hijo, nacido en 1811 y al que otorgó el título de rey de Roma como heredero del Imperio, fuera mejor aceptado por los monarcas reinantes.


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