La Contrarreforma
ss. XVI y XVII



La Contrarreforma (1560-1640):
Se inicia en tiempos de Felipe II, cuatro décadas después de que Lutero fijara las 95 tesis. Dentro de la Iglesia católica persistía un espíritu renovador que no quedó contentado con la Reforma protestante.

El Concilio de Trento (1545-1563):
Como respuesta al desafío, y en función de sus propias necesidades, la Iglesia convocó el Concilio de Trento. Su demorada convocatoria estuvo entorpecida por múltiples obstáculos. Debía contar con el apoyo de los principales monarcas en una época convulsa, especialmente en los estados italianos. El principal obstáculo lo constituyó el escaso interés de Francisco I de Francia, frecuentemente implicado en conflictos armados con Carlos V. En la convocatoria se incluyó a los reformistas, que venían pidiendo un concilio desde hacía mucho tiempo, aunque luego cambiaron de estrategia. No se les concedió derecho a voto, ya que estaban excomulgados. Durante sus numerosas reuniones gozaron de gran influencia los ponentes españoles e italianos. En 1563 se logró dar una formulación definitiva a las doctrinas que se debatían, e instituir reformas legislativas prácticas respecto a la liturgia, la administración de la Iglesia y la enseñanza de la fe. La responsabilidad de llevar a cabo las decisiones tomadas en el Concilio recayó sobre todo en la Compañía de Jesús, fundada por san Ignacio de Loyola.

    El Nuevo Mundo: Los importantes cambios religiosos coincidieron con el descubrimiento del Nuevo Mundo y el hecho fue contemplado como una oportunidad providencial para evangelizar a los habitantes de los nuevos territorios. Existía un intenso debate sobre el trato debido a los indios. En 1542 las Nuevas Leyes habían suprimido las encomiendas en los dominios ultramarinos del emperador. Los escritos críticos de amplia difusión de Bartolomé de las Casas contribuyeron en la elaboración de la leyenda negra.

El Concilio no tomó en consideración ninguna de las propuestas de los reformistas y reafirmó las de la Iglesia católica. La división de la Iglesia se volvió permanente.

La división religiosa de los reinos cristianos tiene lugar al mismo tiempo que la expansión turca. La Dieta de Augsburgo (1530) es convocada por Carlos V ante el peligro turco.

Inglaterra:
Nuevas divisiones continuaron surgiendo en las iglesias. Las más destacadas fueron las de la Iglesia de Inglaterra. Los puritanos se oponían a los “remanentes del papismo” que existían aún en la vida litúrgica e institucional del anglicanismo, y presionaron para lograr su eliminación total. Dada la unión anglicana entre la Corona y la Iglesia, este problema adquirió, a medida que se fue desarrollando, consecuencias políticas violentas, que culminaron con el estallido de la Guerra Civil inglesa y la ejecución del rey Carlos I en 1649.

Norteamérica:
El puritanismo encontró su más completa expresión en Estados Unidos, tanto en el aspecto político como en el teológico. Los pietistas de las Iglesias calvinistas y luteranas de Europa permanecían como un grupo dentro de la organización, en vez de formar una Iglesia independiente. Pero en Estados Unidos el pietismo representó los puntos de vista y las perspectivas de futuro de muchos de los grupos llegados de Europa. El pietismo europeo también tuvo eco en Inglaterra, gracias a las doctrinas de John Wesley, fundador del movimiento metodista.

Acontecimientos:
1517: Lutero clava las 95 tesis en Wittenberg. 1520: Carlos V es nombrado emperador. 1525: El Parlamento de París dicta normas de represión brutales sobre los divulgadores de la Reforma. La Sorbona había dictaminado el carácter herético de los dogmas reformistas. 1530: La Dieta de Augsburgo intenta conciliar posturas y normalizar relaciones entre el Imperio y los protestantes. 1532: Tropas de Carlos V rompen el cerco turco de Viena. 1532: Thomas Cromwell es nombrado primer ministro de Enrique VIII. 1533: Clemente VII excomulga a Enrique VIII. 1534: Calvino huye de Francia. Se funda la Compañía de Jesús. 1535: Tomás Moro es ejecutado. 1540: Paulo III confirma la Societas Iesu. 1541: Miguel Angel termina el Juicio Final. 1546: Martín Lutero muere en Eisleben. 1553: Miguel Servet es ejecutado en Ginebra. 1556: Felipe II accede al trono español. Recibió de su padre el solemne encargo de combatir la herejía. 1558: Carlos V muere en Yuste. Isabel I sucede a María Tudor. 1560: Pontificado de Pio IV. 1572: Matanza de San Bartolomé. 1598: Enrique IV de Francia proclama el Edicto de Nantes. 1609: Ignacio de Loyola es beatificado por Paulo V. 1622: Ignacio de Loyola es canonizado por Gregorio XV. 1640: Fin de la Guerra de los Treinta Años.


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