Islam
Violencia: Historia



Islam: Yihad: Historia:
Tolerancia con otras religiones:
Los musulmanes señalan que Mahoma incorporó los estatutos que estableció para Medina el principio de la tolerancia religiosa que estos versos anuncian. En esos estatutos, que los musulmanes consideran como el primer documento sobre la libertad de conciencia en la historia del mundo y el modelo autorizado para todos los estados musulmanes siguientes, se decreta que los "judíos que se adhieran a nuestra mancomunidad [iguales derechos se concedieron posteriormente a los cristianos, la otra religión no musulmana del momento] serán protegidos de todo insulto y vejación; tendrán los mismos derechos que nuestra gente a recibir asistencia y favores: los judíos [...] y todos los demás residentes en Yatrib [...] practicarán su religión con tanta libertad como los musulmanes". Inclusive a las naciones conquistadas se les concedía la libertad de culto, siempre que pagaran el impuesto especial destinado a los pobres, del cual estaban exentos. Toda otra condición que interfiriera con esta libertad de conciencia se consideraba una franca contravención de la ley islámica. Si hiciera falta una indicación más clara que ésta, en cuanto se refiere a la postura del islamismo en materia de tolerancia religiosa, tendríamos que recurrir a las propias palabras de Mahoma: "La creencia sólo procede de Dios, ¿obligaríais entonces vosotros a un hombre a creer?". En una ocasión en que lo visitó un delegado de los cristianos, Mahoma le invitó a celebrar el servicio religioso en su mezquita, diciendo: "Es un lugar consagrado a Dios".

España y Anatolia, ejemplos de tolerancia:
[...] Los musulmanes señalan los largos siglos durante los cuales los cristianos, los judíos y los hinduistas vivieron en paz y en libertad bajo el dominio musulmán, tanto en la India como en España y en el Oriente Próximo. Aun en los casos en que estaban regidos por los peores gobernantes, los cristianos y los judíos ocuparon cargos de influencia y, en general, gozaron de libertad religiosa. A modo de énfasis, tomemos como ejemplo España y Anatolia, que cambiaron de manos prácticamente al mismo tiempo porque cuando los cristianos acechaban a los moros de España, los musulmanes conquistaban lo que hoy es Turquía. En España, todos los moros fueron expulsados, pasados por las armas u obligados a convertirse, mientras que la sede de la Iglesia ortodoxa oriental existe aún hoy en Estambul. En realidad, si lo que queremos es comparar, digamos que los musulmanes consideraron que la historia del cristianismo es la más oscura de las dos religiones, porque se preguntan: ¿Quién predicó las Cruzadas en nombre del Príncipe de la Paz? ¿Quién instituyó la Inquisición, inventó el potro y la hoguera como instrumentos de religión, y sumió a Europa en devastadoras guerras santas? Los historiadores objetivos, con ánimo de minimizar el asunto, opinan de forma unánime que la historia del islamismo en el uso de la fuerza no es más oscura que la del cristianismo. Dejando a un lado las comparaciones, los musulmanes admiten que su propia historia en cuanto al uso de la fuerza no es ejemplar. Todas las religiones, en algún momento, han sido utilizadas por algunos de sus declarados adeptos para enmascarar la agresión, y el islamismo no es una excepción. En repetidas ocasiones ha promocionado a caciques, califas y, ahora, a jefes de Estado, pretextos para satisfacer ambiciones propias. Lo que los musulmanes niegan puede resumirse en tres puntos. En primer lugar niegan que la historia de intolerancia y agresión del islamismo sea peor que las del resto de religiones principales (el budismo puede ser aquí una excepción). En segundo término, niegan que las interpretaciones occidentales del uso de la fuerza en el islamismo sean justas.


Tolerancia:
Mi familia es cristiana desde el siglo II ó III y vive en un lugar del mundo donde el Islam es, desde el siglo VII, la religión mayoritaria. Pues bien, catorce siglos después sigue viviendo allí y siendo cristiana. Y, mientras tanto, ¿qué hizo Occidente, qué hizo la Europa cristiana? Desde luego no preservó las comunidades minoritarias. ¿Qué ocurrió con los musulmanes de España? Se les expulsó. ¿Y con los de Sicilia? Se les expulsó. El Islam, a tenor de la experiencia histórica, ha sido muchísimo más tolerante. No se puede decir que sea una religión de intolerantes, sino una religión que ha aceptado a los otros mucho más de lo que los otros la aceptaron a ella. (Amin Maalouf)

De los dictados del libro sagrado del islam se desprende una receta para la armonía en la vida cotidiana. En el Corán, Dios nos manda que seamos caritativos con el prójimo, lo que implica llevar una vida ética. Tales conceptos no son nuevos; el Corán confirma muchas de las enseñanzas ya consignadas en la Biblia. A fin de cuentas, la esencia del mensaje coránico de Dios es el siguiente: "Trata a los demás mejor de lo que ellos te tratan a ti. (Imán Anwar al-Awlaki)

Comparación en cuanto a persecución y muertes:
Hay demasiadas malas interpretaciones alrededor del Islam. Estoy convencido de que en toda doctrina religiosa hay elementos de intolerancia y de tolerancia, y que depende de cada sociedad potenciar los elementos de tolerancia o los de intolerancia. Esto se ha visto en todas las religiones, y evidentemente también en el Cristianismo. Hace tres o cuatro siglos nadie podía haber predicho su actual evolución, que el Cristianismo favoreciese la democracia... Es evidente que, si lo juzgásemos por la imagen que se tenía de él hace tres o cuatro siglos, lo valoraríamos de forma muy diferente. Tal vez nos sentiríamos tentados a pensar que fue la religión quien produjo la Inquisición, la justificación de la esclavitud o la caza de brujas. (Amin Maalouf)

[...] incluso considero peor el cristiano; ¿quién masacró a los indios de América?: los autoproclamados evangelizadores. Hasta Fray Bartolomé de las Casas dijo: "La barbarie viene de Europa". Y cuando los soldados de Hitler llevaban en sus cinturones el lema «Dios está con nosotros», ¿eso no era integrismo? En resumen: Occidente no se puede permitir dar lecciones de no-integrismo a los demás. Se trata de una enfermedad existente en todas las religiones... nadie ha masacrado más que Occidente. ¿Y qué opina usted de que Estados Unidos matara a 300.000 personas en Irak con armas ultramodernas?, ¿eso no cuenta? (Roger Garaudy)


Iglesias, tolerancia y poder terrenal:
También podemos decir que las religiones fueron causa de una serie de gestos generosos y valientes. Pero ¿por qué las religiones han sido incompatibles unas con otras? Todos los hombres religiosos predican palabras hermosas de aceptación a los demás, pero pocas veces sus actos tienen que ver con su prédica. El ejemplo del catolicismo es evidente: las religiones se hacen tolerantes cuando se debilitan, cuando pierden poder terrenal. Mientras controlan los hilos de la política y la economía y tienen un brazo secular para poder hacer cumplir sus preceptos, rara vez dan muestras de tolerancia. Este sentimiento aparece cuando los que controlan la práctica de una creencia tienen que ser aceptados, no cuando tienen que aceptar. Este es un fenómeno que ocurre en casi todas las religiones. [...] Hoy las religiones van perdiendo su poder terrenal -o al menos eso espero-, y no me cabe duda de que el mundo se beneficiará ante esta situación, ya que se alejarán los elementos de tensión que se desprenden de ese excluirse unas a otras utilizando la fuerza o la persecución. De todas formas estamos hablando de Iglesias más que de religiones. Dios nunca habla en forma directa con los humanos, o por lo menos no lo hace con la mayoría. Siempre hay alguien que se interpone. Nunca tenemos a Dios delante, sino a sacerdotes, obispos, muecines, rabinos, etcétera. es decir, otras personas tan comunes como los demás, pero que hablan en su nombre. Cuando uno analiza las guerras de religión se pregunta si Dios no habría sido la coartada para justificar los odios que los hombres se teían entre ellos, para impulsar los deseos de conquista y depredación. (Fernando Savater. Los diez mandamientos en el siglo XXI)


Introducción de las órdenes militares en la lucha contra el Islam (s.XII):
[En la nueva concepción de la guerra que introdujo Urbano II] san Bernardo desempeñó un papel esencial con el Elogio de la nueva milicia templaria, obra dedicada a los caballeros del Temple. Las cruzadas fueron la plasmación del paradigma religioso, y las órdenes militares, principalmente el Temple, proporcionaron el ideal de caballero. De este modo, templarios y hospitalarios se convirtieron en brazo derecho del papado en Oriente y Occidente. La creación de las órdenes militares plantea una serie de problemas desde el punto de vista de la ideología cristiana. A pesar de que la doctrina de San Agustín justifica la guerra justa, la vocación guerrera de las nuevas órdenes se apartaba de la vocación pacifista de la tradición cristiana que, por lo menos teóricamente, no contemplaba hasta entonces el nuevo tipo de religiosidad que suponía el fraile-caballero. Algunos autores han interpretado este camino a partir de influencias de la guerra santa, la jihad islámica, pero, aunque existan paralelismos entre la guerra de Dios de los cruzados y la de los árabes, el concepto de la nueva caballería, representado por las cruzadas y las órdenes militares, se puede entender desde esquemas cristianos. Es posible que las influencias mutuas entre cristianos y musulmanes culminaran en una reinvención de la idea de la guerra santa islámica por parte de la jerarquía católica. Las cruzadas y las órdenes religioso-militares suponen también la transposición a lo divino de los ideales de la caballería. Por ejemplo, la devoción a Nuestra Señora, advocación a la que los templarios dedicaron la mayor parte de sus capillas, es la manifestación de los ideales del amor cortés en el plano religioso. (Carme Plaza)


San Bernardo sobre las órdenes militares:
Mas los soldados de Cristo combaten confiados en las batallas del Señor sin temor alguno a pecar por ponerse en peligro de muerte y por matar al enemigo. Para ellos, morir o matar por Cristo no implica criminalidad alguna y les reporta una gran gloria. Además, consiguen dos cosas: muriendo sirven a Cristo, y matando, Cristo mismo se les entrega como premio. El acepta gustosamente como una venganza la muerte del enemigo y más gustosamente aún se da como consuelo al soldado que muere por su causa. Es decir, el soldado de Cristo mata con seguridad de conciencia y muere con mayor seguridad aún. Si sucumbe, él sale ganador; y si vence, es Cristo quien gana. Por algo lleva la espada; es el agente de Dios [Rom 13,4] el ejecutor de su reprobación contra el delincuente [1 Pe 2,14]. No es un homicida, sino -yo diría- un malicida, el que mata a un pecador para defender a los buenos. (San Bernardo, Elogio de la nueva milicia templaria)

Muerte por asesinatos de los primeros califas:
Los musulmanes modernos denominan a los primeros cuatro califas, que no estaban emparentados, los Rashidun, «los guiados justamente», y a pesar del hecho de que todos, con excepción del primero, fueron asesinados, se considera que el tiempo que ocuparon el cargo fue una época dorada. Sin embargo, el cuarto califa, Alí, era primo y yerno de Mahoma, y al proponerse como candidato a califa estaba volviendo a una tradición preislámica. En vista de la historia de asesinatos precedente, los fieles creyeron que un pariente del profeta estaría en condiciones de ofrecer un liderazgo similar al original. Los seguidores de Alí se convirtieron en una facción conocida como Ali, shi’atu, Ali, que con el tiempo se condensaría en Shi’a. Más tarde, los chiitas se convertirían en un grupo extremadamente influyente, pero no entonces, porque Alí también fue asesinado. En la guerra civil islámica que siguió, la victoria correspondió a Mu’awiya, gobernador de la provincia de Siria y miembro del clan mecano de los omeyas. (Watson)

● La religión oficial del Irán es la ithna ashari, una forma de la secta chiíta, que originariamente fue un movimiento político, un partido —en árabe chia— favorable al yerno de Mahoma, Alí, el cuarto califa. Las sectas del Islam han derramado mucha sangre, unas de otras. Pero si Alí se le aparece al emperador de Persia, lo salva de estrellarse contra una roca, ¿quién osará tratar de impostor al yerno del profeta? Imagínense que se aparece Lutero al luterano rey de Suecia y lo salva de morir atropellado por un camión. ¿Comienzan a ver las grandes complicaciones del asunto? (Alvaro Cunqueiro)

Reconquista española:
► La Reconquista es la hija predilecta del nacionalismo español y el moro es el decano de los enemigos de España. Manuel Machado usó con Franco la expresión de caudillo de la nueva Reconquista. El historiador en el exilio Claudio Sánchez-Albornoz (1893-1984) colaboró decisivamente en la consagración académica del discurso nacionalcatólico. Sánchez-Albornoz escribió en De la Andalucía islámica a la de hoy (1983) que debemos dar gracias a la Reconquista por habernos librado de ser una ‘piltrafa del islam’. La web de DENAES describe al historiador y miembro de Patronato de Honor Serafín Fanjul como látigo de los intelectuales complacientes con el Islam, que desmonta con sus estudios la idealización de la armonía de las Tres Culturas durante la época de convivencia en la Península de moros, judíos y cristianos. Con ocasión del aniversario de la toma de Granada Abascal afirmó la determinación de no someternos al Islam (2018). Su éxito electoral de ese año mereció la calurosa felicitación de David Duke.


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