Estados Unidos
Guerra de Secesión



Guerra de Secesión (1861-1865):
Andrew Jackson, presidente desde 1829 a 1837, durante un amago de secesión por parte de Carolina del Sur con motivo de una ley sobre tarifas (Tarifas de Abominaciones), negó al estado el derecho a separarse de la Unión y el de declarar nulas las leyes federales. Amenazó con una acción militar dirigida a cualquier estado que intentara separarse. Tras solucionar la disputa de las tarifas perjudiciales para los estados agrícolas del sur, entre los políticos del norte es común el presagio de que se volverá a plantear en breve una secesión con motivo del mantenimiento del sistema esclavista en el sur. Andrew Jackson, exitoso militar convertido en político, desde 1804 fue propietario de una importante plantación con esclavos en Tennessee. Cuando crece el abolicionismo durante la década de 1850 hay en el sur 4 millones de esclavos fundamentales para el modelo productivo adoptado. Para Adam Smith (1723-1790) este tipo de sistema debería ser sustituido por razones de eficiencia económica. Por parte de los propietarios del sur la solución más conveniente a tanta destrucción y gasto hubiera sido renunciar a parte de los beneficios extraídos de la explotación extrema de seres humanos y recibir a cambio compensaciones previamente pactadas. Los estados del sur estaban convencidos de que quedaba poco tiempo para que un gobierno federal decretara la abolición de la esclavitud. Lincoln incluye tratar el avance del fin de la esclavitud en su programa electoral y los estados del sur lanzan drásticas advertencias para ese posible futuro.

En 1861 la decisión sureña de embarcarse en una guerra devastadora tenía un destacado componente de apuesta temeraria. El norte contaba con veintitrés millones de habitantes, amplias redes de ferrocarril, industrias, y los grandes puertos. Los sudistas contaban con nueve millones de habitantes, entre ellos muchos esclavos que no se planteaban movilizar.

En diciembre de 1860 Carolina del Sur aprueba la secesión. Le siguen otros Estados. Formarían una confederación de doce Estados bajo la presidencia de Jefferson Davis. La cuestión central que plantearon los confederados era la del derecho de secesión, que no estaba previsto en la Constitución. En enero de 1861 Davis renuncia a su acta de Senador y regresa a Misisipi. Se opone a las secesiones, entiende que el norte respondería militarmente, y tiene una noción realista de la clara superioridad militar del norte. En febrero de 1861 el general Joseph E. Johnston, dimite de su puesto en el Ejército. No estaba de acuerdo con la secesión pero decide ponerse al servicio de los confederados. El 22 de febrero Alexander H. Stephens es nombrado vicepresidente de la Confederación. Con larga carrera política, también mantenía una postura realista ante los riesgos y contraria a la secesión. Winfield Scott, general en jefe de la Unión, se encuentra demasiado anciano y obeso para desplazarse a los frentes. La larga carrera del veterano general incluía un tiempo de servicio durante la presidencia de Jefferson. Su candidato para el comando del Ejército es su paisano de Virginia Robert E. Lee, que se decantaría por la fidelidad a su Estado. Tras la renuncia de Lee el mando pasó a Irving McDowell. Cuando Lincoln inaugura su presidencia el 4 de marzo anuncia que solo pretende usar la fuerza en la defensa de lugares pertenecientes al Estado federal. El Estado federal mantiene tropas y personal dentro de las fronteras de los estados secesionistas, custodiando fuertes, arsenales y aduanas. Estos puestos van siendo cercados por tropas sudistas a lo largo de cuatro meses. El Ejército federal dispone de 16.000 hombres, que en su gran mayoría están muy desplazados hacia el oeste para la defensa de colonos ante los indios. El 12 de abril de 1861 el ejército confederado ataca Fort Sumter en Charleston (Carolina del Sur). Había sido construido en una isla para proteger la entrada a la bahía de Charleston. Fue diseñado para albergar 137 cañones situados en tres plantas. El 17 de abril el Estado de Virginia abandona la Unión. En mayo McDowell es ascendido a general de brigada. Era un oficial de suministros, no un comandante de campo, que encadenaría una serie sucesiva de derrotas. Cuando parece inminente el inicio de las hostilidades Lincoln encarga la labor de acondicionamiento de las tropas a George McClellan, militar retirado que había mostrado notables habilidades de organización. Tennessee con población dividida en apoyo a los dos bandos es el último Estado en adherirse a la Confederación (mayo). Su representante demócrata y abolicionista Andrew Johnson fue el único senador de un estado que se había unido a la Confederación que no renunció a su escaño. El territorio de Tennessee albergó guerrillas unionistas contra confederados y fue importante lugar de tránsito de tropas. Cuando el Ejército de la Unión ocupó Tennessee Lincoln nombró a Johnson gobernador militar. En octubre de 1861 se autoriza la construcción del cañonero blindado USS Monitor.

Serie de victorias confederadas (1862):
En febrero el reflotado USS Merrimack es puesto en servicio como CSS Virginia, dotado de espolón para embestir buques con casco de madera. Causaría estragos en su debut en Hampton Roads hasta que se retiró tras enfrentarse al Monitor en la primera batalla entre dos buques blindados (marzo). Lincoln dio órdenes tajantes de que no se asumiera el riesgo de perder el Monitor, que no volvería a enfrentarse al Virginia. En julio la Unión es derrotada en la primera gran batalla terrestre, la Primera Batalla de Bull Run. McClellan fracasa en su segundo intento de tomar Richmond. En noviembre McClellan sucede a Scott como general en jefe. La visión de Scott de una guerra lenta, con control del Misisipi, acumulación de recursos y bloqueo de puertos confederados sería la estrategia que seguiría la Unión. En mayo de 1862 Johnston resulta herido de gravedad y es sustituido por Robert E. Lee en el mando del Ejército de Virginia. En julio es botado en Binkerhead (Inglaterra) la corbeta CSS Alabama, armada en corso en Isla Terceira. Durante 1862, con superioridad numérica de la Unión, McClellan recibía severas críticas por su inacción y falta de iniciativa y genio militar. Lord Palmerston contemplaba como muy probable que el norte no pudiera conservar la unión. En noviembre comienza la campaña de Vicksburg que se prolongaría hasta mediados de 1863. La Unión encontró durante su creciente control del Misisipi el obstáculo de las poderosas defensas de Vicksburg. Lincoln ve la situación militar tan comprometida que decide anunciar la emancipación con efectos para el año siguiente.

Mensajes, creencias y opinión pública:
Los sentimientos necesarios para que se quitaran la vida entre sí cientos de miles de paisanos no se elaboraron exclusivamente a partir de dos posturas sobre una cuestión de derecho constitucional. A lo largo de 1862 muchos esclavos huyen y pasan a territorios del norte mientras los militares están sujetos a la obligación legal de devolverlos a sus propietarios. En lugares como Nueva York la llegada de afroamericanos en considerable número crea disturbios violentos. Frederick Douglass, llamando a los afroamericanos a ayudar, describió la situación como oportunidad de oro. Venía abogando incansablemente por la medida de la emancipación como recurso para asegurar la victoria. La realidad va revelando un curso de la guerra que no se imaginaba mientras se difundían soflamas patrióticas al comienzo del conflicto. La prensa libre de ambos bandos no ahorraba duras críticas a las actuaciones de gobierno y Estado Mayor. El apoyo popular a Lincoln y sus principales generales era bajísimo en 1862. Las declaraciones de Lee sobre Davis son laudatorias y de total confianza y fidelidad. Los discursos publicados están impregnados de retórica grandilocuente y referencias a Dios, la providencia y orgullo nacional. Para referirse a posiciones políticas se usaban expresiones como creencias sagradas, causa sagrada, devoción por la tierra, amor a la libertad y reverenciados colores. Con frecuencia se escribía sobre fe y fidelidad hacia generales inspiradores para seguirles hasta el último sacrificio. En las calles de Washington se veía gran cantidad de combatientes licenciados convalecientes con algún miembro amputado.

Giro en la sucesión de victorias (1863):
Lee tiene ocasión de demostrar sus sobresalientes habilidades estratégicas pero lo hace elevando mucho el riesgo y pagando un alto precio en vidas. En mayo Grant desiste de seguir intentando tomar Vicksburg por asalto y establece un estricto cerco con intenso bombardeo desde tierra y desde el río. En julio de 1863 es abortada en Gettysburg (Pensilvania) la marcha de Lee sobre Washington, a 137 kilómetros de distancia. Algunas de las órdenes que da Lee esos días suponen para varias compañías un sacrificio extremo. Desde entonces quedó tan patente la superioridad del norte que sólo podía ganar aquella larga guerra. El vicepresidente confederado Stephens, partidario desde entonces de negociar la paz, pasa a adoptar una postura inconciliable con la de Davis. El 4 de julio los sitiados de Vicksburg se rinden ante Grant. Lee se repliega hacia el sur y no es hostigado durante la marcha. En noviembre de 1863, en la batalla de Chattanooga (Tennessee), Grant hace retroceder a los confederados de Bragg y tiene a su alcance dividir a los estados del Sur hasta el mar. En 1863 se termina la segunda modificación del USS Roanoke, botado en 1857, convertido en buque insignia y asignado al bloqueo del Atlántico Norte. La modificación de su superestructura con tres torretas en la línea central lo convirtió en demasiado inestable y fue relevado del servicio en 1865.

1864:
En junio la corbeta corsaria CSS Alabama es hundida por el USS Kearsarge en la batalla de Cherbourg en la costa norte francesa. Durante sus años de actividad clandestina llegó a hundir 64 barcos de la Unión. Durante el verano de 1864 se planteaban muchas dudas sobre cómo la larga guerra afectaría a las próximas elecciones. En los frentes se recurre al atrincheramiento y en esa situación estática daba la impresión de que resultaba imposible que Lincoln conservara la presidencia tras las elecciones de noviembre. La campaña electoral fue un enfrentamiento poco caballeroso. Dentro del partido Lincoln se enfrentó a un desafío de un ala de republicanos radicales. El vicepresidente Hamlin, un republicano de Maine, mostraba poco entusiasmo por mantenerse en el cargo. Lincoln propuso al colegio cambiar a Hamlim por Andrew Johnson como candidato a la vicepresidencia. Los demócratas ofrecían un rápido fin de la guerra con victoria o sin ella y caracterizaban a Lincoln como el candidato de la guerra. Socavar la moral de guerra en momentos decisivos como el de entonces era considerado por buen número de republicanos como traición. En agosto el almirante Farragut al frente de 18 embarcaciones obtiene una importante victoria sobre los Confederados. Superó las defensas de tres fuertes y se enfrentó a una flota en Mobile Bay. Atlanta, la mayor ciudad del Sur e importante nudo ferroviario y centro de suministros confederado, es sometida a bombardeo. El 31 de agosto Sherman vence en un ataque con la mayoría de sus tropas al sur de Atlanta y Hood retrocede. El 1 de septiembre, tras resistir un asedio de cuatro meses, Hood abandona Atlanta. Sherman ocupa la ciudad y unos días después ordena la evacuación de la población civil. La toma de la ciudad es descrita por algunos como el evento más trascendental de la guerra. Permanece dentro de la ciudad hasta noviembre y al abandonarla da la orden de quemar unos recintos de uso militar. El fuego se extiende hasta destruir casi toda la ciudad, una devastación descrita como deliberada por la causa sudista. Mientras se extiende la ocupación de Georgia se constata el trato inhumano dado en los campos de prisioneros confederados. La victoria electoral permite a Lincoln evitar la renuncia a mantener la unión de Estados y liderar los pocos meses de guerra que restaban para imponerse a la Confederación. Ese año los confederados asesinaron de forma bárbara a buen número de combatientes afroamericanos capturados. También en 1864 la paga de los soldados afroamericanos se igualó a la de los blancos. Un total de 179.000 voluntarios afroamericanos formaron parte del ejército de la Unión. El discurso de Davis aseguraba que si los confederados se mantenían firmes hasta el fin la victoria llegaría finalmente y que no se podía ceder hasta que a los sureños les fueran reconocidos sus derechos irrenunciables.

1865
A pesar de contar con efectivos limitados las tácticas agresivas de Lee provocaban numerosas bajas confederadas. La marcha de Sherman hacia el sur es un ejercicio sistemático de destrucción de infraestructuras y ganado. En febrero de 1965 Lee es nombrado comandante general de todos los ejércitos confederados. Se enfrenta a unas fuerzas cinco veces superiores en número. El 3 de abril Grant entra en Richmond. Horas antes Davis había abandonado Richmond para instalarse en Lynchburg. La desesperada población saquea las casas abandonadas y se vuelven a producir grandes incendios. Lee tuvo que capitular el 9 de abril en Appomattox. El 14 de abril Booth dispara a Lincoln, que moriría al día siguiente. Joseph Johnston se rinde ante Sherman en Carolina del Norte (26 abril). El 5 de mayo Jefferson Davis dimite como presidente. El 10 de mayo es capturado en Georgia. El 11 de mayo el vicepresidente Stephens es puesto bajo arresto.

Efectos devastadores del conflicto:
Una carta de Nannie Haskins llama a los soldados de la Unión diablos azules que han profanado nuestras iglesias por tocar las campanas a la llegada de la paz. Durante la contienda se hizo un uso masivo del ferrocarril, cañones y armas de disparo rápido. Causó seiscientos mil muertos: 350.000 nordistas y 250.000 rebeldes. Una cuarta parte de los hombres blancos en edad militar del sur resultaron muertos. La proporción de muertos causados por enfermedades fue bastante superior a los muertos en combate e internados en letales campos de prisioneros. Un abundante uso de la fotografía introdujo una nueva forma de dejar constancia inapelable de los horrores de la guerra. Exposiciones monográficas en lugares distantes permitían a la población tener una nueva perspectiva sobre los efectos de las mejoras técnicas aplicadas a la guerra moderna.

● [El enorme número de bajas supuso] el 2% de una población de 30 millones, con un promedio de 500 muertes al día. Sólo en la batalla de Gettysburg, los ejércitos enfrentados sufrieron entre 45.000 y 50.000 bajas. Y también habría que recordar las muchedumbres de heridos, con pocas esperanzas de sobrevivir, singularmente en el bando Confederado. Sea ello como fuere, la guerra entre los estados norteamericanos se cobró un tributo mayor que cualquiera de los conflictos exteriores que haya tenido Norteamérica desde la Independencia. (Arno J.Mayer)

Posguerra:
El demócrata Johnson accedió a la presidencia, un mes después de ser elegido vicepresidente, teniendo alrededor a un partido republicano que demandaba que antes de reincorporarse a la Unión los antiguos estados confederados debían ratificar la 14ª Enmienda. El choque entre las dos ramas sobre la política de Reconstrucción hizo que el Congreso anulara múltiples vetos de Johnson. Los representantes republicanos no actuaban por lealtad a Johnson ni mostraban reparos al aplicar medidas obstruccionistas. El intento del Congreso de destituir a Johnson fracasó por un voto y el futuro político de Johnson quedó tan deteriorado que no sería candidato en las elecciones de 1868 que ganaría el ex general Ulysses S. Grant. A Lee le ofrecieron liderar una insurgencia contra la Unión pero abogó públicamente por la reconciliación y la colaboración durante el período de reconstrucción. Cuando la prensa publica detalles de la trama para el asesinato de Lincoln queda plasmada la mentalidad de la ajusticiada Mary Surratt, gran admiradora de generales sudistas y con total entrega a la causa. Implicada en la logística del crimen, fue sentenciada a la horca por un tribunal militar reconocido como competente por el elemento de traición adjudicable a todos los que participan de alguna manera en un magnicidio o no revelan un complot de esta naturaleza. El 10 de noviembre de 1865 Henry Wirz, responsable del campo de prisioneros de Andersonville fue ahorcado por crímenes de guerra. Había alegado que se limitó a cumplir órdenes y que la Confederación nunca fue capaz de enviar los alimentos y suministros necesarios. En 1867 Nathan Bedford Forrest se convierte en el primer Imperial Wizard del Ku Klux Klan, pero dejó el cargo por los excesos violentos que vio. El general confederado Longstreet se atrevió a criticar decisiones de Lee en Gettysburg y sus excompañeros le dieron el tratamiento de traidor al sur. Durante sus dos mandatos, Grant continuaría administrando la visión de reconstrucción del Congreso. La próxima elección sería una de las más controvertidas de la historia. El republicano Rutherford B. Hayes prevalecería (1877-1881) limitándose a prometer en campaña la retirada de las tropas federales del Sur, poniendo fin a la Reconstrucción. Esa decisión dejó a los afroamericanos a merced de la clase política blanca restaurada y retrasó la implantación de un sistema plenamente democrático casi un siglo. En 1871 la corte de arbitraje de Ginebra se pronuncia en contra del Reino Unido en las reclamaciones de Alabama, sobre armar a los corsos confederados tras haberse declarado país neutral. Hubo de pagar una indemnización de quince millones y medio de dólares por responsabilidad en las pérdidas unionistas. En 1879 Johnston es elegido congresista. En las memorias que escribió aparecen duras críticas a la presidencia de Jefferson Davis. Davis, sin ningún ejército, hacía planes en mayo de 1865 para la continuación del estado confederado en Texas. Fue acusado de traición y encarcelado en Fort Monroe. Nunca fue juzgado y fue liberado después de dos años sin que hubiera pedido clemencia. Escribió un libro de memorias titulado El ascenso y la caída del gobierno confederado (1881). Demoró hasta finales de la década de 1880 abogar por la reconciliación. A pesar del alto precio de la pérdida de 750.000 vidas [según el tipo de cálculo], el final de la guerra y los planes para la reconciliación no lograron imponer una visión unificada para el futuro. Desde el fin de la guerra hasta 1895 unos 53.000 activistas afroamericanos fueron asesinados (una buena parte de ellos también torturados) por supremacistas blancos que pretendían limitar sus libertades.

Para allanar el camino hacia una convivencia duradera se permitió que a las figuras de Jefferson Davis y sus generales rebeldes se les diera una pátina de cierto reconocimiento y admiración. Al término antebellum, que se refiere al periodo en que se incrementó el secesionismo, se le dotó de un aura de nostalgia y orgullo. Proliferaron los monumentos a los rebeldes cargados de significados políticos, identitarios y supremacistas. Tras la revisión de calamidades generadas y la constatación de la desproporcionada relación de fuerzas la Unión no volvería a ser cuestionada. La inusual cantidad de monumentos conmemorativos en los Estados derrotados está directamente relacionada con el sometimiento de afroamericanos como meta de las leyes Jim Crow. En 1975 el Congreso restauró a título póstumo la ciudadanía estadounidense al general Lee.

La presidencia de Trump se caracterizó por enviar mensajes controvertidos y de ambigüedad calculada sobre grupos supremacistas, monumentos sudistas, banderas, conmemoraciones y reconocimientos a generales rebeldes. El general Kelly hizo unas declaraciones sobre el patriotismo de militares sudistas leales a sus Estados respectivos, que transcurría en paralelo con la polémica deriva de los mensajes de Trump. Llamó honorable a Robert E. Lee y destacó como causa de la Guerra Civil a la falta de compromiso. Mientras las encuestas muestran que la mayoría de la población considera que Trump es racista, su jefe de gabinete elude mencionar el empeño sudista en perpetuar la esclavización de seres humanos por medio de una rebelión. Se une así a una larga tradición retórica dedicada a obviar o minimizar el papel de la esclavitud al referirse al conflicto. En diciembre de 2021 el ayuntamiento de Charlottesville (Virginia) acuerda fundir la estatua del general Lee retirada en julio. En septiembre Richmond había retirado la estatua de Lee tras la desestimación por parte de la Corte Suprema de dos demandas legales presentadas contra la decisión de la Asamblea General. El gobernador de Virginia se refirió a la estatua como el monumento más grande del estado a la insurrección confederada. En la actualidad importantes líderes republicanos, conscientes del apoyo popular a mantener una imagen orgullosa sobre el pasado del Sur, abordan la secesión y la época de las Leyes Jim Crow con expresiones ambiguas. Los líderes secesionistas y los segregacionistas hicieron lo que creían que debían hacer.


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